Este es un blog fundamentalmente de fotografía, en el que de vez en cuando y solo de vez en cuando, puede aparecer la palabra escrita, sin otra pretensión que la de servir de divertimento y desahogo a su autor.

sábado, 11 de abril de 2020

Cuando el diablo...


Erase una vez un niño hiperactivo y un pelín disléxico que a principio de los años sesenta  vivía en una casa de las afueras de la ciudad de Madrid, una especie de pequeña granja, con pollos, gallinas, conejos, patos, pavos, perros y gatos, una casa con un gran patio cubierto por rosales trepadores y rodeada de arriates plagados de flores y plantas de todos los colores.

Con buen tiempo, lo pasaba quemando la energía que le sobraba, soltando a los conejos que corrían despavoridos a refugiarse  entre las plantas, jugando con ellos al escondite, también imaginaba ser un aventurero en busca de un tesoro en forma de huevos, que las gallinas ponían en los más insospechados lugares.

Pero con la llegada del frío helador del invierno madrileño se refugiaba al calor del fogón de carbón de la amplia cocina de la casa, en aquel confinamiento climatológico su mente inquieta maquinaba la manera de desfogarse, destripando algún juguete con la intención de descubrir que tenía dentro y sobre todo dibujando y pintando con un lapicero los azulejos de la cocina, cosa que no hacia ninguna gracia a su madre, que luego tenía que pasar un buen rato limpiando tan peculiar obra artística, gritándole ¡Cuando el diablo no sabe que hacer, con el rabo mata moscas!

En la actualidad la casa y los animales han desaparecido, en su lugar hay un bloque de pisos, los inviernos en Madrid son mucho más templados, el niño ha crecido, se ha convertido en un  urbanita adulto, sigue siendo hiperactivo y un pelín disléxico, en este nuevo, obligado y maldito confinamiento, ya no pinta los azulejos de la cocina, ahora hace fotografías muuuu raras.

Y es que ya se sabe que…  ¡Cuando el diablo no sabe qué hacer, con el rabo mata moscas!










7 comentarios:

  1. Un buen ejercicio de imaginación javier.
    Efectivamente como tu dices el diablo no se aburre y rápidamente se pone las pilas para continuar adelante.
    Bien hecho.
    Un abrazo

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  2. Di que si,aveces hay que dejarse llevar por el diablo,que nos susurra cosas divertidas al oido.. A seguir creando. Un saludo :)

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  3. Fotos "mu" raras pero excelentes, Me has hecho sonreír porque mi madre también me decía "cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo mata moscas".
    Un abrazo y cuidense.

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  4. Muy buenas las imágenes.
    Un saludo.

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  5. Tienes mucha imaginación, me gustan las fotos. Un abrazo.

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  6. Una serie alucinante Javier, preciosas fotos.
    Saludos.

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